lunes, julio 31, 2006

Cantares Nocturnos

El sol te habia confiado
/para que guardaras en tus ojos de cuenco/
su estela de luz
que abandonaba atardeciendo.Entonces, mientras caian sus rayos
dentro de tu voz de luz
viéndome en los espejos
con un gusto a semanas
solicité con vergüenza
conservarte intacto.

Tapándote los oídos con triste insistencia,

congelado en azules y violetas,

estableciste cláusulas

indefinidamente tristes

para mí, que entro cantando

después de todo

y cuando rio

se me ríe toda la cara

siempre.-

Fiaca

Escucho a Calamaro “perdimos estabilidad, no sabemos de que lado vamos a quedar parados...” “... demasiada camiseta y cada vez menos gambeta...”
me fumo un cigarrillo abrasada a Haku, dejo al gato y agarro el mate, lavado, no aprendo mas.. voy poco a poco, el chorrito de agua tibia, para no quemar la yerba, la bombilla, un poco de manzanilla, horrible igual, igual me lo tomo.
Estoy contenta, el cielo limpio entra por la ventana de mi cuarto rota por el granizo de los otros días, no la quiero arreglar, me encanta verla así, encintada en diarios, ahora mi ventana también es letrada, lindo lindo.
Mucha fiaca, fiaca de bañarme, de salir de la sabana tibia, hermosa frazada, se vino el frío, mmm tengo un rico vino para la noche, la nariz helada. Me quedo un rato mas en el colchón, que placer estirarme de los brazos a los pies, toda, me inunda el bostezo
“...cuantas veces me dijeron que no a mí y sobreviví...” “... igual somos amigos porque para enemigos hay un montón de gente...” sigue Calamaro.

viernes, julio 28, 2006

Erase una vez...un mar

Nocturna
brotando la flor oscura detrás de ti.

Como mares poblándose
crecen de improviso
las formas no recordadas
o no vistas
no precisas.

El perfume rodando a tierra
/en lágrimas saliendo apenas/
ahoga los pastos
de pura dulzura.

Mi actitud callada
de tanto escucharte
haciéndose polvo
astillas, cristales.

Las letras de tu nombre
golpean como el mar
a los muelles elegidos
para mirarte
mimarte, mi marte
tu multitud de sal
mi salitre.

Un naufragio en el vacío
del fondo del mar profundo
hacia allá me dirijo
para que no me encuentres
no me nombres, no me huelas.

En la boca me llevo
un sabor,
en fin,
la sal del dormido.



De recuerdo

Me fui, te dejo el vestido sin mi cuerpo y algo de luz.

jueves, julio 27, 2006

Una Alcancia


Los ojos a mil horas
del ultimo peldaño
del escalón de tu antesala
caminar en cuclillas
de la solapa al viejo botón
aun sostenes la copa?
una luz iluminando tu frente antes y ahora como antes

En silencio
como escuchando desde los ojos dormidos
mi lucidez linchando pensamientos
y
tu verdad librada al azar

tan blanco, muerto
/decidiste ser parte de la nieve/
quién te enseña la vida
no recuerdo haber cedido espacio

sobre el papel transparente
de tus días bajo llave
sostenes la única esperanza
de un respirar demorado

tus ojos se desvían
del encierro a la selva
tocaste en mí
los colores inventados
que buscaste entonces
cuando todo era azufre

revolviendo los cajones
entre espejos desvariados
encintas la parte más bella
son cisnes, son rostros, una estrella

es tan tarde
de tarde sin tarde la tarde
que el tiempo perdió sentido
/al menos para mí/

dos morteros
el mismo limón
seco dio su último jugo
/con la misma canción de antes/
me guardo en la alcancía.

domingo, julio 23, 2006

Hotel Victoria

Soñé que bailábamos un tango,
tu erotismo de lento escultor
mis ranuras dispuestas sobre el empedrado.

En rojo extremo
mis zapatos despuntados
buscando tus piernas
encontrándolas
lamiéndolas.

Mi cuerpo desnudo
en un pellizco de violín
deseando la muerte
de la cintura en tu mano.

El roce de mi pubis
embebido, gota a gota
en río humectando tu ingle.

Soñé que bailábamos un tango
tus ojos en cuenco, extasiados
mi mano entrando por tu espalda.

viernes, julio 21, 2006

Yo muy Pizarnik



Hemos prolongado afanosamente el camino
a solas con lo que llama desde tan lejos
¿en qué momento perdimos el rastro?
los mapas ahora desorientados

Transitamos un tiempo mentiroso, ficcionado
tiempo transpiras un olor ocre
ciegos en la vorágine
ciegos, sin párpados
sin estilo, miserables.

Volver a la pared
al mismo pozo
donde en realidad nunca estuve

Y las tardes son iguales a las noches,
a los días,
a los sueños,
al despertar, eso ya lo sabemos.

Incluso de rodillas encarnaba el crimen
de una u otra manera
un nido de escorpiones
una mancha en el cielo.

Nos demoramos
visitando constelaciones.

Pasapalabra


Hay días para caminar el mar
y sentir la ola romper en la espalda
hay monedas que se olvidan en los bolsillos
para encontrarlas, luego, y sentirnos afortunados
hay días mas sencillos que otros
hay una canción que nos espera
hay risas que contagian
hay estrellas que se hacen sol
hay horas para nacer
hay momentos que fácilmente
se convierten en recuerdos y otros no
hay cartas no enviadas
hay gente que enseña
hay lluvias que crían charcos
hay hamacas vacías bajo un cielo púrpura
hay gatos, pastos, rezos, besos, lupas, tintas
hay infinitas palabras escritas
para nombrar una sola.

miércoles, julio 19, 2006

...

Metamorfosis


Crecen plumas de mí, señal de vuelo, viaje astral.
Mis mosaicos húmedos de vapor desglosan el cuento que sé.
Y la trama de mis túnicas
(de mañanas y de tardes)
cubren las cúpulas
al borde del otoño.

lunes, julio 17, 2006

Ya se, un acting

Sos una fucking extremista terrorista de medio oriente.
En simultaneo tiraste 6 veces las tres monedas,
de arriba para abajo 8-7-8-8-7-8 y en la hoja 195
aparece 29 K´an / Lo abismal - El agua por duplicado.
Y das vuelta la página, a tus ojos el dictamen.
Y como no crees en el I Ching te reís.
Lo tuyo es actuar nena, poner el cuerpo. Eso hice.

domingo, julio 16, 2006

sábado, julio 15, 2006

jueves, julio 13, 2006

Inti

una mañana de camisón
me desperté sabiendo
que para mimar al sol
hay que bailar una danza circular
y cantar algo inventado.

Paz


Un campo bien al norte me regalo
una siesta en colores.

miércoles, julio 12, 2006

Haku en una de sus mutaciones diarias mira al otro lado y comprende el funcionamiento de todo el universo. Esa noche duerme tranquilo.


Venís arrastrando suburbio,
un traje en blanco y negro
tu antifaz,
vestigios de batman.

Con gestos de bigotes blancos
te veo convocar espectros
atento al sin sonido.

Amas desde la libertad
como sabiendo lo que necesito
sugerís desde el ensueño.

Tus ojos en verticales amarillas
dos diafragmas auríferos
y
una aureola sin pelo
dibuja tu chacra.

/chamán interpretas
el oráculo imposible/

Cierta trastienda circense
en tus pasos
de mi cuello a mis brazos
un sonido
tu motor.

-Gracias Haku-

Dibujo y título: Javi Delfino (gracias también)



domingo, julio 09, 2006

Revolución solar


No te asustes por tu adentro
estas a punto de ver el sol
con las partes ordenadas

No busques poner palabras
izar, no soñar

Son las horas de leudar
escuchar a Piazolla, comer naranjas
y llenar la bañera

Es tu luna en Aries de la revolución
son ciclos de mar salado
es el tiempo del destiempo
es curar

do-re-mi-fa-sol-la-si


Me vi en la séptima nota del pentagrama
como caída del vuelo migratorio
de las redondas a las corcheas

Algo (mas de lo mismo)

aumenta su voz
para alisar las arrugas del aire
/ausente/
sostiene un fósforo encendido

en el suelo
la tierra de sus botas
una huella
la medida de su pie derecho
y la huida del izquierdo.

viernes, julio 07, 2006

Madre Santa - Madre Tierra - Naturaleza


Sobre el arroyo Las Rosas segundos antes de entrar en el Paraná. Todo esta ahí, para quien quiera tomarlo. La absoluta generosidad.

jueves, julio 06, 2006

La locura lo cura

Ayer me subí al 38, pedí uno de 80 y me senté en la tercer fila de la derecha con las ínfulas de propietaria que otorga el lado de la ventanilla. Colgué los ojos en la calle sin hacer foco... que placer! El bondi es uno de los pocos lugares socialmente aceptados para volar, los ojos fijos y la mente suelta.
Mi grata estadía en los aires se vio interrumpida por una inoportuna frenada bestial (esas que dejan la marca en el asfalto y cuando la vemos pensamos: uyy acá se dieron un palo feo) y ya no puede remontar vuelo, es más fue el principio de un darme cuenta. Seguía con los ojos en la calle pero ahora veía un desfile de gente horrible: una mujer sacudía a un niño en la esquina de Corrientes y Talcahuano (¿serían madre e hijo?), aprovechando el rojo de un semáforo un hombre se masturbaba desde su auto eligiendo a una púber de musa inspiradora, un tachero enajenado lanzaba puteadas contra el mundo... y yo queriendo volar sin poder. Cuando me di cuenta tenía el ceño fruncido, los ojos secos, la garganta estrangulada. Tensión.
Volví los ojos hacia adentro y observé a un hombre conversar con la máquina de los boletos, él me miró y pensé: lo único que falta es que este tipo se me siente al lado y me delire todo el viaje...justo hoy me olvide el mp3!!; pero se sentó en el asiento de atrás y como buen habitante de otro mundo no necesitó mas de 5 minutos para leer las mentes de todos los pasajeros.
No sé bien si fue por el contacto visual previo o porque le cayeron simpáticos los rulos que se me forman en los días de humedad, pero decidió regalarme lo que necesitaba. Desde mi nuca silbó todo el viaje una melodía desconocida, como un arrullo, una interpretación luminosa... la música calma a las fieras pensé, y me reí con ganas de mí, de la situación, de los dos... su locura, lo-cura, me-curó.

miércoles, julio 05, 2006

Este domingo te voy a buscar

Ojeando un libro ya leído encontré estos renglones y los dedico al gato que me espera, como dice Javi, con la mirada en el otro mundo; lo podría titular “Oda al gato que se viene”.
XII
¡Y hay quien dice que un gato no vale ni la mitad de un perro muerto!
Yo atestiguo por tu vigilia y tus ensalmos al borde de mi lecho.
...por tus ojos cerrados abiertos al revés de toda trama
...por tu pelambre dulce y la caricia semejante a la hierba de septiembre
...por tu cola que traza las fronteras entre tus poseciones y los reinos ajenos
...por tu manera de acercarte en dos pies para no avergonzar mi extraña condicion
Olga Orozco Obra Poética

Gato macho y peludo

Me quiero comprar un gato macho peludo pero tengo miedo.Y si viene a ocupar un lugar vacante en mi vida y después, por lleno, no me caso ni tengo hijos??El fantasma de la tía Ana asecha… UUUUAAAAA
bueno, en realidad a ella la dejaron por un cuarto de bizcochos de grasa, no por un cuarto de gato, de hecho nunca tuvo animales… pero ahora se va de vacaciones con Marita… mmmmm

lunes, julio 03, 2006

A Camille Claudel

ahora que tengo los ojos en los pies,
que mi flor roja se esconde del sol
/por no saber que hacer con tanto color/

los pasos dan siempre al centro de la red
y aparece la evocada niebla

Un día por abrir

que se revienten los miedos como piñatas
que se ensortije mi pelo, se llene de giros

Un sueño
los árboles se dejan trepar por mis pies descalzos
el aire entra desde la boca abierta
y siento
como agitan sus alas los pájaros por dentro.

viernes, junio 30, 2006

Especie en peligro de extinción


En el camino del desierto
un hombre convertido en árbol
o un árbol queriendo ser hombre.

En su cintura descansa un horizonte,
su follaje
delgadas costras de arcilla.

Hombre árbol

Hombre
que juegas a ser árbol
yo te creo.

Sin Cuerpo

tendida en la camilla de los inspeccionados
hasta que surja el puro hueco
el destrozo del cuerpo biselado
cuerpo que simula un cuerpo
el mío
que no siento.

el cuello entonces roído se desprende por la línea
y el rostro se borra

vienen los
tiempos
que se desvisten obscenos
el silencio fijo en sus pupilas
...espera que hable...
promesas que se quiebran en las manos
de las palmas contra el frío.
el mudo
hurga, arrebata,
desgarra suelta y
echa al fuego
mis palabras violadas
mi cuerpo cerrado de voces.

miércoles, junio 28, 2006

De idiotas, lluvias y moscas

El deseo de abrir la ventana y desaparecer
una silla muda
el humo translucido, tu cara.

Los racimos de uvas, los perros rengos
amontonados en la puerta.

De tanto en tanto mi tos lastima el silencio
rasguña el misterio que duerme en el sofá
Y tus pinturas colgadas
llenan mi cara de moscas.

Dormimos el sueño de los idiotas
-te grito-
comienza tu llanto
en una noche que debió ser lluvia.

Los primeros 5 minutos del día

No pretendo ser mas que una espectadora de mí misma, como dijo alguna vez el señor Fernando, ando soltando sueños por ahí, entre las sábanas de un mundo que no descifro, otro código que desconozco.
Hoy desperté sabiendo que necesitaba crear mi día, que sin mí las horas no caminan, mas bien chorrean el reloj defectuoso de los meses estériles. Para velar el sueño de anoche me visto de amarillo, le doy luz, lo empollo para que rompa su cascarón perezoso algún otro sueño mas vivo que el anterior, aquel que me llenó de espanto la boca, que me atravesó las pupilas oníricas de un solo movimiento, sádico espadachín, no se asusta de mi sangre azul, mi sangre a borbotones manchándolo todo, como la carne cruda que fue nombrada y escrita, como los cuerpos de las vacas carneadas y sus goteras sangrientas, terrestres.
Quiero secar mi cuerpo al sol junto a los tomates en la vieja escuela, quiero saltar mapas y caer en el océano convertida en balsa, soy mi propio Cristo, un cristo con minúscula, un cristo más, pero no multiplico panes, soy un cristo multiplicador de alfajores de maicena con los bordes atestados de ralladura de coco.
Hoy la zanja está repleta de hojas, hojas secas del otoño anterior al invierno que me habla tan de cerca que escarcha el perfil de mi cara, mi pelo que crece, ha crecido mucho ya, que siga... hasta el piso de baldosas, que siga hasta que barra el suelo, hasta taparme las espaldas como una capa de mago, como la capa de Tangasis.
Pienso en el desapego, en limpiarme, en volver a la anterioridad de los objetos, al espacio entonces vacío, potencial, a la posibilidad de todo, al génesis, a las tierras fértiles que aún no han sido sembradas, volver a la semilla.
Recién salgo del colchón y estos pensamientos ya estaban alojados desde hace rato como haciendo fila para ser pensados, para ser figura, una figura que se recorta sola desde el fondo de mí, una manifestación de pensamientos.
Recién salgo del colchón... me siento contaminada, apelmazada, llena de letras, palabras, frases, llena de fotos, llena de necesidades, ansiedades, así desperté hoy, colmada, aun no siento el cuerpo como propio, no pude desayunar por miedo a vomitar diptongos en la taza del café con leche... Intento pisar bien fuerte el piso con mis pies, necesito tierra, ancla, de ser necesario me estacaría al parquet, me siento tan etérea, desencarnada, aérea.
Me voy al balcón a abrazar a mi ficus, voy a plantarme un rato, a echar grandes raíces que me sostengan el cuerpo.



Contacto

Me duele el mundo,
la esfera que encierra el espacio entre dos cuerpos,
entre dos lluvias.
La incomodidad de nacer cada mañana sentada al pie del ropero
/entre tanto trapo sucio/
Los microbios de mis orejas me caminan la cara,
toda entera
y el ruido de los huesos que se estiran en su funda de piel
/un martillo entre los omóplatos/

El dolor de las tardes-noches
de los ciclos de la sangre entre dos piernas
de los senos tiesos que no descansan
...fabrican algo velado a escondidas...

Me duele la totalidad de la existencia
el dolor del aire en la nariz, el reflejo de mis ojos en el espejo colgado
me duelen los árboles de las veredas de mi barrio
los codos que no pueden ser lamidos
la ceniza de los cigarros, los saquitos de té en la basura.

Me duelen las uñas que come mi boca,
la boca comida por otro
y la comida que no llega a la boca de muchos.

Imagenes 3

Con los soles todavía atornillados en sus ojos
habita a medias un cuerpo en desuso.

Los párpados golpean el suelo
y los latidos imperceptibles
juegan a ser audibles para unos pocos.

Atada a una piel que le aprieta los tobillos
retuerce trapos con la mente
Retuerce
/al fin/
el sonido de la nada.


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Sobran cuerpos esta noche,
mi deshielo en tu pecho,
un vapor, un agua.

Noche, apaga el cielo y duerme.
Duerme por siempre,
por mí y por ellos.

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Dime pequeño deforme
cuál es la gracia de los sentidos
...mi pie toca esqueletos...

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Pasajera en transito

Vengo del sin nombre, de los adoquines naranjas que la gente lame para saciar su sed, de las puertas entreabiertas que mascan chicles, de la caspa de los enanos que se multiplica imitando la nieve de este mundo, de los hisopos mágicos que convierten serpientes en vasos de agua. Voy hacia el horizonte vertical, hacia los dulces dátiles turcos, hacia las aguas vivas de la costa izquierda del mapa, hacia las chapas del rancho de José y su brújula desbordada.
Desciendo por los pasos de otro, pasos amplios, zancadas apuradas que me obligan a sostener una respiración rítmica, ágil. El oxigeno entra por las fosas nasales como el mar en las noches de tormenta, revuelto, furioso, negro, mi organismo lo agita, lo limpia y el corazón se lo come, una hoguera hambrienta, un crematorio de H2O.
Desde la mañana busco rastros de seres subterráneos, de hoyo, de montañita de tierra, necesito encontrar algo de comida antes de seguir viaje, sé que ellos tienen sus depósitos llenos de alimentos.
Como guías, las plantas de mis pies, ellas esbozan alguna sabiduría, algún registro previo, por encima, mis ojos, dos esferas perfectas que se agigantan y despliegan sus antenas como olfateando al cielo, buscando los aromas de una cocina celestial.
Sobre el camino las ranas me miran fijo y me siguen formando un verde césped sonoro, una gigante plancha musical, al mismo tiempo en que la lluvia me atraviesa por la espalda y sale expulsada hacia adelante, las gotas corren una carrera ridícula hasta los troncos caídos donde explotan y mueren, algunas victoriosas, otras no.
Mis mejillas se volvieron rojas y ásperas, curtidas de intemperies repetidas bracean y me llenan de fiebre el cuerpo, una fiebre púrpura que tiñe los lóbulos de mis orejas. Tengo el cuerpo vencido, pesado, agujereado por gotas maratonistas, impregnado de los olores de mil fronteras olvidadas, sin embargo mis pies se suceden, los brazos se hamacan rítmicos y el camino corre por debajo.
La tierra se ha tragado al sol, en línea recta a mi cabeza se alza un gajo lunar, los colores se agotan de brillar y descansan, todo se aquieta, las ranas le cantan a la niebla con los ojos entornados y mis pies desnudos murmuran oraciones sobre un rocío que no habla.

Fragmentos de lo Cotidiano

Hemos dicho algo, no importa que, logramos hablar de esto y aquello.
Encontraste las tazas detrás de los frascos y preparaste un té de canela.
Sostuve un abrigo detrás de tu espalda hasta que el puño encontró la manga y te abrigaste.
Escuchamos dos discos, uno mío y otro tuyo.
Me fui, te quedaste, te fuiste y volvimos, yo con hambre vos con sueño.
Comí, dormiste y soñaste en voz alta, te grabé, lo escuchamos y nos reímos juntos.
Me aburrí mientras te bañabas.
Leí dos hojas del libro y silbaste para desconcentrarme.

domingo, junio 25, 2006

Primeros Planos 2

Carbonilla y tiza sobre papel

Lapiz y acrilico en carton


Lapiz y acrilico carton

Primeros Planos 1

Carbonilla sobre papel

Lapiz y acrilico en carton

jueves, junio 22, 2006

Invito Té


Te invito a irnos sin mochilas
solos en un cuerpo, un cuerpo solo
dos espíritus y mil sombreros.

Te invito a besarme
a destiempo y en la nada
con el vacío bajo tus pies.


Te invito a inventarme
un cuerpo y una historia
sin prisa, sin violencia.

...a respirarme
con la asfixia del pánico
o la incredulidad de las estrellas.

...a soñarme
...a detenerte en mi
...a comerme como un caníbal
...a tomarme prestada
...a contagiarme de vos
...a enrarecerme
...a encontrarme, a perderme y recuperarme.

martes, junio 20, 2006

Para los que escuchan mi voz áspera del mediodía en un feriado cualquiera

Puedo ser la gata Varela, pero no lo elijo.
Hoy canté frente al espejo, con el peine verde en la mano, haciendo caras raras, muecas, algunas graciosas y otras no. Canté Tina Turner con pasión, puedo sonar un poco lesbiana, tal vez lo sea y me esta aflorando recién ahora, también canté unos temas de un tano que descree del amor, mi intención era que me convenza, pero no... no pasó.
Hablé con una amiga de la desprolijidad de sostener dos amores en sincro y del error que cometí al tachar la doble, reflexioné seriamente sobre el plan canje y de otorgarle a un actor de reparto el papel principal, aunque no le dé el cuero, voy a forzarlo, evidentemente es hijo del rigor.
Me alquilé una peli en el 7mo arte que resultó ser un documental de putas y travestis, afuera llovía y no nos alcanzó el chocolate, calenté agua y terminamos tomando mates lavados en el piso.
Fumé mas de la cuenta (no estaba llegando a los 15), Betty me vendió un pan multicereal que tenía hongos así que se lo devolví y me compré un Bimbo horrible símil pan de campo, pero le faltó mucho, no llegó.
Cuando me quedé sola y la tarde se estaba retirando me bañe por un tiempo que no calculé pero creo fue excesivo, me arrugué todos los dedos, decidí desconectar el teléfono de línea, el celular ya lo había apagado hacía 2 días, me puse la camiseta rota y el pantalón violeta de dormir y casi termino el libro del caimanazo, me quedaron 5 hojas por leer, me dio lástima despedirme así que lo deje en suspenso.
Me crucé al quiosco, en el ascensor me encuentro con un vecino resfriado, hablamos del tiempo, las pestes y los mocos, me confundí de llave así que él abrió la puerta, salté un charco mal, me moje un poco, compre algo para tomar y volví a mi bunker.
Los feriados de agua no dan para mucho mas... me conformo con poco, o no, cantarle al espejo estuvo bien, voy a intentar sacar la letra de unza unza, voy a lavar las toallas que destiñen y después a dormir... la una de la mañana.. se paso rápido... mañana a las 6 y media... me tengo que acordar de comprar la cuerda del violín, era medio berreta, se me cortó. Mañana 6 y media.. bueno mañana martes 6 y media, ahí no suena tan mal, por lo menos hoy no es domingo y mañana no es lunes...

lunes, junio 19, 2006

El Ego ha dicho



Gira, rota sobre su eje, las banderas se hinchan de aliento fresco, alondras, diáfanos vientos son los que nos agitan la sangre, y el fondo del vaso en que te untas aparece blindado como tu escafandra que no te respira, ni la respiras tú, coral avaro, misionas por tus ecos de la nada, ecos del silencio y así silencias la espera que se ahueca, se hace lecho, un colchón vencido.
Sigue, sigues ahí donde te vi hace tiempo, donde te dejó la bruma de la mañana sin mas, sin destapadores ni latas de conserva, y si miro desde mi espalda te veo, soberbio delirante, que te escondes de la música y los campos, te espera una siesta que no se deja dormir, me espera la sucesión de días que no tarda en llegar, pero no la quiero, no sin mi bolsa de dormir entibiando mis dedos.
Las plumas parieron pájaros que alucinan de una fiebre del color de las uvas añejas, donde comienza y termina para volver a comenzar, ahí, en ese punto exacto en que se une el principio y el fin, me planto para cerrar y abrir, espirales trompos mandalas... Y te veo, siempre con los otros ojos que no se tocan, los ojos sin rimel.. empiezo a otoñarme, así es de complicado lo mas simple. El arco de mi violín erecto aun desafina, raro insecto de mi microscopio, porque el lector de diarios es siempre miserable, pero no sirven los textos, no ya no y corren las palabras por tus renglones filosos y se cortan, como todo el que recorre un filo, como mis paltas sin su gigante semilla, te veo fálico como todo prepotente borrando borrando, sin saber que tu meridiano huye.

sábado, junio 17, 2006

Abruzzo


El sabor de las almejas doradas, ocres, blancas en la siesta de mi cuerpo. Un hilo de sol en el vértice del espejo, se escuchan vasijas de roja arcilla sobre la mesada y el delantal de la antigua mujer se frota de harina.
La joven de pañuelo rojo entra desde la tierra, trae tomates y agua fresca de la orilla del cuerpo del hombre que la supo amar en sueños, por años; ella no lo sabe.
El puente cruje, las chicharras anuncian otra lluvia, la de entonces, la de peces naranjas y yo nado por horas en la nada.
Una voz anuncia la llegada de los caracoles, hace 200 días que los esperan, rodean un árbol y los reciben con papas dulces y guirnaldas.
Me visto de azul, rozo un cuerpo que no se ve, por la ventana se dibuja el pueblo, escucho a la joven, ahora mujer, que le confiesa a una pila de papeles su amor por otro hombre. Pienso en los amores que no son, en la construcción del destino, en los apellidos y las generaciones, las constelaciones, los orígenes, las historias que se repiten, la imposibilidad ante las ausencias y las tristezas que no buscamos.

viernes, junio 16, 2006

Sucedió que

Me abrazó como a un sueño perdido que se recupera de golpe.
Recitó algún poema de bienvenida y brindó en voz alta, tomando una estrella de su bolsillo que alojó en mi cuerpo, sin mas.
Desenterró tres lombrices, se descalzó apurado y cantó en portugués algo que hablaba de la vida y los amores.
Mereció aplausos que no llegaron, intentó hacer la vertical en la arena húmeda.
Me pidió un hijo y se lo di.
Fue después de encender el fuego, con la luna tocando los paraísos.

La Palta y Yo

Ayer compré una palta y la transporté en una bolsa sin inscripciones, anónima, blanca casi transparente por dos cuadras. Después olvidé o no recordé. Sesenta minutos pasaron, era tarde, me acordé y pensé en su carozo, luego en su cuerpo. La palta, untuosa por fuera y con su interior de semilla gigante, me asusta un poco, la palta no, me asusta el asunto del carozo en el centro, un carozo para dos mitades. Cuando la partimos, ¿quién se queda con el carozo? Cuando me escindo, ¿qué parte de mí se queda con el carozo y a qué parte le dejo el hueco libre, vacío, a la vista de todos? vos sabes que no siento susto o miedo... casi nunca... nunca casi.. a veces.... ahora sí.
Tengo la sensación de que ayer nos acunó la misma mano de la misma noche, la mía tenía las uñas llenas de tierra, ¿la tuya también? ya pasa, ya pasa, me voy adentro.. por las dudas.

miércoles, junio 14, 2006

Estos Tiempos


A la hora de los azules
nace un día tibio, elevo mi rostro de espejos,
aclaran lagunas.
A la hora de los azules
un nuevo amante, los aires limpios
me contagian su sed de agua fresca.
A la hora de los azules
se aparean mis senos,
respiro del paisaje, camino desde la tierra, burlo silencios.

sábado, junio 10, 2006

La Matanza del Salmón


El plan, ir a escuchar a Sole y a su violín al renombrado Teatro Colón.
Nunca antes había ido el Colón, el día que tuve la posibilidad de asistir a una visita guiada me enfermé, teniendo que faltar al colegio, así que el micro partió al mismo tiempo en que yo tragaba una pastilla de amoxidal 500.
Mentiría si no digiera que estaba emocionada con esta nueva oportunidad, aclaro que esta vez también tenia faringitis, pero ya con los recursos suficientes como para detectar que se trataba de una somatización desencadenada por temas pasionales, dejé de mirarme el ombligo y seguí adelante con el plan.
En cuanto la leyenda de “Subte Línea D: Próxima Estación Tribunales” parpadeó, baje heroica del asfixiante corcel gris, en segundos mis pies salieron del subsuelo y vieron luz; me encontraba frente al Emperador... tantas veces ignorado, el 38 pasa todos las mañanas por su portal y yo con él, seguramente perdida en alguna ventana, nunca antes lo había visto tan seductor.
La lluvia amenazaba, me dirigí rápidamente a la boletería, tenia solo 15 minutos para realizar el trámite de compra venta, la fila nacía en el corazón del recinto, en su ventrículo izquierdo y asomaba su último eslabón por la vereda. Durante la espera escuché rumores varios, que no quedaban mas entradas, que el que tocaba el triangulo se había fracturado un dedo y se suspendía la función, que ya se había instalado un sector clandestino de reventa, que en zapatillas no entrabas... no recordaba que vestían mis pies, ante el temor de ser rechazada y ridiculizada en plena alfombra roja quise prevenirme y baje los ojos con sutileza, zapatillas negras... podían pasar por zapatos.. confianza... recordé una frase trillada pero muy cierta.. “todo es cuestión de actitud”.
Creyéndome la dueña de Grimoldi, caminé lentamente por el corazón del emperador, mi turno, cara a cara con el vendedor de ilusiones, la pregunta temida... ¿qué sector prefiere? grillos... no tenía idea de cuantos sectores había, lo más cerca que había estado de un concierto habían sido mis conquistas barriales de rock and roll en Cemento, a lo sumo Obras Sanitarias, pero estaba segura que acá campo no había. Eludí la respuesta con otra pregunta. ¿Cuánto salen las localidades?, el muchacho susurró 1, 3, 5 y 10 pesos, creo que él también estaba indignado... yo no lo podía creer, tanto protocolo, tanta estética, tanta cosa para algo que sale menos que los recitales del Pitty.. pensé en cuánto valía escuchar a Sole y su violín, 1 peso.. una miseria, 10 pesos.. es tirar la plata, deme la de 5 por favor, solucionado el tema.
Corridas, codazos, caos elitista, el vaho a perfume avejentado me producía alucinaciones auditivas, logro llegar, me cortan la entrada, segundo piso ubicación central, platea balcón fila 4 asiento 32.
Ya estaban afinando las cuerdas, en el centro, primer atril, Sole; el hombre del triangulo con todos sus dedos sanos al fondo a la derecha y yo erotizada en asiento de terciopelo rojo.
Del lateral izquierdo, correteando cual Laura Ingalls ingresa el director, aplausos, aplausos, se bajan las luces, penumbras, un hilo de silencio, tenso... abrieron a pleno con Jaccobe.
La música me produjo una catarata de imágenes, video clip, una tras otra sin descanso, flashes en diapositivas, me imaginé bailando vestida de cisne al mejor estilo bjork, sembrando habas en algún campo australiano (si es que las habas se siembran y en Australia hay campos), nadando en océanos infinitos rodeada de bellos peces, Soledad enérgica atravesada por espasmos orgásmicos agitaba el arco, sus rulos desenfrenados se liberaban de su hebilla invisible, me encontraba en lo mas alto de la montaña convertida en un samurai cuando el filo de unos aplausos compulsivos secuestró mi ensoñación.
Anunciaron un intervalo de 10 minutos, decido recorrer los pasillos y salgo del balcón. Me encontré con un amigo de Sole, Emi, un hombre fascinante, interesantísimo, de una inteligencia brillante, conversamos apasionadamente el tiempo que duro el corte y volví al nicho preferencial de butacas carmesí creyendo nuevamente en el amor.
Los músicos se reubicaron, entró Laura Ingalls con el mismo trotecito histérico, pero esta vez lo hizo acompañado, de su mano ingresó una niña de unos 13 años enfundada en un largo vestido de noche color salmón, dejaba ver su arma, arco y violín. La gente de pie la ovacionaba mientras yo me preguntaba quién era este personaje cuya única intención, claro estaba, era opacar a mi querida Soledad.
Las luces otra vez tenues a la espera de algo, la damita ubicó su pera sobre el arma, comenzó a sonar la sinfonía española de Laló.
No le saqué la vista de encima en ningún momento, ella se agitaba, transpiraba, estaba impregnada de un alo de exclusividad que carcomía mi ego; de un momento a otro me encontré arrodillada en la butaca con la cabeza un tanto inclinada hacia delante, sentía que mis pulsaciones crecían junto con la intensidad de la música, sus movimientos eran cada vez más rápidos, mis pupilas se dilataban, yo también transpiraba, sentía horror, espanto, envidia, miseria, su protagonismo despertó lo más oscuro de mí, solo ella y yo, tengo que matarla pensé, voy a matar al maldito salmón, abrí mi mochila a tientas, palpé un arma, pasaporte a mi libertad, la tomé entre mis dos manos, estaba decidida, lo único que deseaba era ver al diminuto salmón tendido en el escenario con un balazo en el pecho, su vestido de señorona impregnado de brillosa sangre, un gesto de horror en la cara de los de la primera fila, un instante, un silencio que daría paso a un sin fin de gritos. Le apunté primero a la cabeza, recordé la bella imagen de su vestido manchado y decido entonces apuntarle al pecho, apreté las mandíbulas, la boca seca, mi cuerpo rígido, un dedo en el gatillo... bravo bravo! Aplausos al por mayor, la niña saluda y se retira, vuelve a ingresar unas 3 veces más para recibir más aplausos y ovaciones, su actuación había terminado y con ella mis deseos de acecinarla.
Me recupero del exabrupto, guardo el encendedor que minutos antes había oficiado de arma letal y me di cuenta que tanta intensidad me había dejado agotada, exhausta. Mis párpados se entornaban como viejas persianas de almacén de barrio a la hora de la siesta, era conciente de que si me dejaba ir en dos minutos más estaría durmiendo.
Pensé en los músicos, un oficio inestable, son pocos los que llegan a ser reconocidos, los que son abrazados por la fama, sin ir mas lejos la mayoría de los músicos que conozco sobreviven a duras penas dando millones de horas de clase por semana, tocando aquí y allá, con su instrumento al hombro como carta de presentación. En ese mismo momento los 50 músicos que estaban en escena estarían recibiendo una paga miserable... no era justo y comencé a idear una lista de medidas extraordinarias, mediante las cuales se podrían abaratar costos y generar mayores ganancias que serian destinadas a nuestros músicos, una idea patriótica, por qué no revolucionaria.
Visualicé la araña que pendía de la majestuosa cúpula, araña... qué palabra horrenda para denominar semejante obra de arte, de ahí en mas pensé en llamarla luminaria, una palabra mucho más poética y musical. El tema es que de esa luminaria pendían millones de luces, sumadas a las que se encontraban en los pasillos y paredes laterales, el gasto energético era incalculable, mucho dinero invertido. Primera medida: cambiar todas las luces por lámparas de bajo consumo.
Hablando con Emi (el seductor que me devolvió las ganas de amar) nos dimos cuenta que el sistema de ventilación frío / calor que posee el teatro brilló por su ausencia en todo el concierto, sumado al nicho en donde me habían ubicado, mal denominado platea balcón, fomentaron mis síntomas fóbicos. Al respecto creamos una medida un tanto drástica pero no por eso menos efectiva, instalar ventiladores símil subte en la parte trasera del salón. Entiendo que los aparatos son poco vistosos, pero si se ubican con tacto puede resultar una medida interesante. Estaríamos hablando de un doble cambio: menos dinero y mayor efectividad.
Última reforma, sugerida por el hombre que a esta altura se había convertido en el amor de mi vida, por qué no instalar un candy bar en la planta baja, tanto él como yo moríamos de hambre y no había ni un cocacolero, caramelero, nada de nada. No podía entender cómo a esta gente se les había pasado por alto tamaño detalle, ¡la gente bien también come!. Obviamente no estábamos hablando de vender pororó, pero consideramos una gran idea la venta de nachos, chocolates, pastillas refresco, dependiendo el horario se podría ofrecer un platito de bagna cauda, son millones las posibilidades.
La realidad es que yo estaba de gran charla y entre tanta planificación no me había dado cuenta, hasta ese momento, que el concierto había terminado y me encontraba sola con Emi rodeada de butacas vacías.
Salimos riéndonos de la situación, bajamos por las escaleras, yo tenia en claro que eran los últimos minutos de conquista, no podía permitir que el momento se diluyera, que bajara de intensidad, doble o nada pensé y aposté mi sueldo entero... no va mas gritó el crupier.. la bola giraba, giraba, parecía no parar nunca; por fin él me miró fijo y de su amplia boca escuché: -¿qué hacemos con todo lo que pensamos? Yo muda... muerta... no se me ocurría nada, paralizada... –¿no te parece que tendríamos que escribir una carta de lectores a La Nación? Síííí le dije confundida, yo pensando en sexo, en lo erótico que le quedaba el suéter rayado que tenía puesto... –vamos para casa entonces, me dijo. Fin de la conversación, respiré, le agradecí a Ala, Mahoma, Buda, Cristo y todos sus santos, tenía por delante todo el camino hasta San Telmo para convencerlo de que la verdadera revolución la podíamos hacer en su sommier de dos plazas.

jueves, junio 08, 2006

IMAGENES 2

Pasillo, huellas ausentes
mis ojos
musgo
y los pastos que se alzan en largo.

Yo, mi sombra te esperamos
rojo cuerpo
hasta que el sol diluya su ego.

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Antes de tu cuerpo
el comienzo del ocaso,
mi ventana que reza tus olores
despliega desconciertos.

Y los mantras,
mi llanura,
un gesto acertado
de campanas ardiendo.

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Límpiame marinero!
de recortes,
diarios,
fascículos, suplementos...
Has de mí una sola tinta
traza con tu pluma exquisita
el vuelo de las aves.

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Horas laxas:
una gota se repite
en el eco de mis paredes.

Aparece Apolo!
visionario de exóticos aromas
huele mi vientre
...la llama del mundo...

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Los lunes paso hambre,
corto azules,
visto baldosas,
inhalo licores...
(habita en mí la semana).
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Los domingos y el exceso de glucosa

Hoy tengo la cruda certeza de que mis rulos terminarán en un geriátrico, quiero aclarar que no tengo hambre, ésto es gula, el café con leche y el havanna de nuez, mi obsesión por mi pequeño pony y los portaligas de encaje, mi pánico a volar y el asiento 32, él y su maldito... odio que el azúcar impalpable se me pegue en los labios ¿ya lo dije? A no, el mensaje en el teléfono, ¿ya me lo comí? Y sí... el alfajor acaba rápido.

Tu sala de espera


El espejo sobre un vaso la mesa repleta de papeles,
palabras que exudan colores
y mis pinceles bellos, de pie en el jarrón, miran arrogantes.
El discket que no uso, cajitas de rollos vacías,
el humo de mi cigarrillo dibuja el aire enrarecido,
las huellas rápidas del café con leche,
mis labios.
La pincita de depilar que no depila,
los tambores que escupe el equipo,
mi vecino pegado a la pared, como siempre, inmutable,
el número de la vidente que marca el teléfono,
saber, no saber,suponer, decir por mí y por el otro,
las ganas del jardín japonés y mis diapo cruzadas,
intentar ser artista, colectivera, mujer, pigmento,
un símbolo de sexualidad desordenada,
estalactita, estornudo,
acróbata,
alfarera,
reina,
plebeya,
todo el diccionario ilustrado
todas las calles de todos los barrios
de todas las ciudades de todo el mundo
y
la rabiosa certeza de funcionar
como tu sala de espera.

IMAGENES 1

Mi persiana sufre
un invierno de gargantas...
la noche,
sopla pupilas en tu pelo.

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Escombros.
La puerta.
Mis pechos zumban
en el tenue perfil de tu espalda
(así viste el invierno).

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Visto la niebla de manos impares.
Tus cejas,
un capricho de uñas rojas.

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Déjame ver el espacio,
ése.
Algo se aquieta.
Detrás del muro, tus formas.

Yo,
última especie entre los perros
cierro,
abro,
contorneo mi nombre,
ensayo abrazos.

Señalo en el almanaque
el día perfecto,
la gota.

Qué hacía buscando entre las hojas
... mis dedos...

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En pie de guerra
te alojo
a la vuelta de la memoria
(donde abundan las esquinas).

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Lluvia amarilla
y los ojos en espejo.
Desde el último asiento
enebro mis partes.

Tus ausencias
no entienden de soles
(respiro)
y tiro el ancla.

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Te espero del lado
del que vienen los golpes
(que leí como golondrinas)

Le consulto a los patios
\bastos de soledadesqué hacer con un aroma
cuando fecunda,
cuando libera.

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Desde dónde acudo, hombre sabio, al abrigo de tus soles.
Desde la llanura, descalza de cara al viento,
desde mis sombras, arenas en penumbras;
desde mis ventanas ajadas
...la cornisa del sexo...
Acudo, y me obsequias
el mejor de los mundos posibles.

El mejor de los mundos posibles

Despierto deseando estar en otro lugar. Estiro una pierna, el piso, frío, madera.
Primero lo acordado, casa materna, lima cerebral, un poco, no mucho... pude escapar a tiempo, me encargo de comer algo de este mundo para no desaparecer, (consejo de Chihiro) y vuelvo. Una vez alojada en mi cuerpo hago maniobras hasta la baulera, desciendo cosas asciendo cosas, objetos, negras bolsas de contenidos misteriosos, más misterioso aun que el libro de poesías que halle en el estante, olvidado entre tanta cosa innecesaria.. pienso en robarlo... voy y vengo, voy vengo... lo miro fijo y lo amenazo: si para cuando vuelva, seguís ahí, te robo. Portazo y salgo por el ascensor.
Café como recompensa de mi ayuda, de nada nena... me rebota la invitación del monólogo y llego a casa con verduras nuevas, un poco de todo.. zapallitos, zanahorias, tomates cherry y una flamante palta, a punto, muy dispuesta ella a untar mi pan sin aditivos ni conservantes. Último hallazgo, ¿para qué quiero comer conservantes y aditivos?... ya bastante con lo que genero solita... imposible aditir algo mas a mis días.. y ni hablar de conservarlos!
Releo algunos poemas, arreglo otros, pienso en cosas imposibles, creo situaciones, ando y desando encuentros, frases, gestos y vuelvo a sentir en el cuerpo esas ganas de estar en otro lugar con las que amanecí a las 8 de la mañana, un sábado lluvioso, pegajoso, chupador energético.
Sin saber muy bien en donde terminaría con todo esto puse la cabeza en cero, apreté mi tercer ojo, que en mi caso se encuentra a la altura de la boca del estomago... Un ojo, el tercero, en la boca de un estómago, que para las horas que ya había transitado mi cuerpo en estado de vigilia, relinchaba hambriento.
Heladera, elijo manzana roja, la más brillante, la única, de la mano de una naranja algo golpeada (las naranjas son muy agresivas) elijo un plato verde y corto mis frutas en rebanadas medianas, creo que hay un termino especifico para nombrar ese corte, el gourmet seguro lo sabe... juliana? Corte juliana? Juliana corte el teléfono, Juliana a la una, Juliana a las dos, le voy a descontar el teléfono del sueldo, gritaba hace años la del 3ro “b”.
Las lonjas de manzanas por fuera, en el centro mi jugosa naranja, le sumo unas pasas de uva, espolvoreo canela, caliento en el microondas unas cucharadas de miel, unto mis frutas... plato listo... dónde me llevan estos aromas y sabores? A la cabaña de Mirtha en San Marcos.
Tomo mis palitos chinos oriundos de la seudo china de un barrio próximo, apoyo todo en el sillón y me arrodillo frente al cajón de verdulería letrado.. qué ofrece... Carlinhos Brown, ya suena el milagro de candeal. Brasil, bahía, tomo mi almuerzo convertida en una mulata infartante, la piel negra brillosa, fibrosa me bailo una zamba, ahora soy la reina del carnaval en plena Copacabana, huelo a feijoada. Le agradezco al Señor do Bonfim y me acomodo entre los almohadones hindúes.Espío por la ventana, algún sol se abre paso entre las nubes y al mismo tiempo, en algún cerro de San Marcos, una mulata empuña palitos chinos.

6 soledades

Bajo el sol, que vuelve a mirarnos de frente
mis seis soledades se cubren de frazadas
el discurso se agota en su mismo origen
de habitaciones blancas,
de mi parquet gélido,
prolijamente gélido.
Me recibe el aroma de un pomelo recién nacido,
tus harapos azules, todo comienza ¿todo comienza?
Yo, mitad Italia mitad Irlanda
ensillo mi caballo, punto de partida,
distraída, me imagino conquistando el imperio
de adentro hacia fuera,
desde el inicio,
un nuevo inicio delimito a mi voluntad,
se trata de mí.
Los hielos que se deslizan,
los imito,
ellos llevan su existencia derritiéndose ante el calor de la mano,
ellos saben por qué se hacen agua,
sonríen,
me sonríen,
me
sonreís,
te
sonrío,
rio
y
un
río
desciende.